Las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo ataques con misiles de largo alcance y drones contra instalaciones portuarias en las ciudades ucranianas de Odesa y Chernomorsk durante la noche del 11 al 12 de julio, según confirmó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.
Los bombardeos, calificados por Moscú como parte de la operación militar especial para debilitar la logística militar ucraniana, emplearon armas de alta precisión contra objetivos en la costa del mar Negro. La información oficial rusa no precisó el número de impactos ni las pérdidas materiales sufridas por Ucrania.
Esta nueva escalada en la guerra afecta directamente a las cadenas de suministro globales, ya que el puerto de Odesa es uno de los principales puntos de exportación de grano ucraniano. Fuentes ucranianas no se han pronunciado aún sobre el alcance de los daños.
La región del mar Negro ha sido escenario recurrente de enfrentamientos desde el inicio del conflicto, con ambos bandos atacando infraestructuras navales y portuarias. En los últimos meses, Rusia ha intensificado los ataques contra la infraestructura portuaria ucraniana como parte de su estrategia para limitar la capacidad de exportación de Kiev, según el Ministerio de Defensa ruso.
El puerto de Odesa es clave para la exportación de grano ucraniano y su seguridad ha sido motivo de negociaciones internacionales, incluyendo el acuerdo de granos del mar Negro, que expiró en 2023. Los ataques nocturnos coinciden con un periodo de tensiones elevadas en la región, sin que se haya informado de víctimas mortales de forma inmediata.




