La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha asegurado este 20 de mayo de 2026 que las relaciones entre Moscú y Pekín son «estratégicamente estables». En declaraciones a la agencia Sputnik, Zajárova subrayó que los vínculos bilaterales no avanzan por inercia, sino que se sustentan en bases sólidas y planificadas.

La afirmación busca reforzar la imagen de unidad del eje ruso-chino frente a las sanciones occidentales y la presión de la OTAN, tanto en el conflicto de Ucrania como en el escenario asiático. La portavoz no ofreció datos concretos sobre nuevos acuerdos o intercambios, pero insistió en la «estabilidad estratégica» de la alianza.

Las relaciones ruso-chinas no solo evolucionan de manera estable, sino de forma ‘estratégicamente estable’.

Las declaraciones se producen en un contexto de creciente cooperación militar y económica entre Rusia y China, con frecuentes ejercicios conjuntos y un aumento del comercio bilateral en yuanes y rublos. Analistas consideran que estas palabras responden a la necesidad de contrarrestar la narrativa occidental que busca aislar a Moscú, en un momento en que más de 40 países han impuesto sanciones contra Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania. La alianza chino-rusa se ha consolidado como un pilar del orden multipolar, con reuniones periódicas de alto nivel y acuerdos energéticos que incluyen la construcción del gasoducto Power of Siberia 2. Zajárova también destacó que las relaciones no son coyunturales, sino que responden a intereses a largo plazo de ambos países.