El enviado especial del presidente ruso para la cooperación económica, Kirill Dmitriev, afirmó este martes que la inminente crisis energética que afectará a la Unión Europea y al Reino Unido hará inevitables las negociaciones entre Europa y Rusia. Dmitriev, que también dirige el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), hizo estas declaraciones en Moscú, según informó la agencia Sputnik.
El responsable ruso subrayó que la dependencia energética europea acabará forzando un acercamiento a Moscú, en un momento en que los precios de la energía y la seguridad del suministro siguen siendo motivo de preocupación en el continente. Sus palabras llegan en un contexto de tensiones persistentes entre Rusia y Occidente por la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas a Moscú.
Dependencia energética como palanca de presión
Rusia ha utilizado históricamente su posición como proveedor de gas y petróleo como instrumento geopolítico. Dmitriev apuntó que la crisis energética —cuyos plazos y magnitud no precisó— dejará a Europa sin más opción que sentarse a negociar con Rusia. El enviado ruso no ofreció datos concretos sobre la evolución prevista de los mercados ni sobre posibles contactos diplomáticos en curso.
Las declaraciones coinciden con informes de organismos internacionales que advierten de una posible tensión en el suministro energético durante el próximo invierno, aunque sin atribuir necesariamente su origen a causas vinculadas con Rusia. La Comisión Europea ha reiterado en las últimas semanas su compromiso de reducir la dependencia de los combustibles fósiles rusos, en línea con el plan REPowerEU.




