Rusia estaría llevando a cabo interferencias y suplantación de señales GPS desde el espacio, según analistas de seguridad espacial que han retomado un artículo de opinión publicado en octubre de 2024. La advertencia cobra actualidad ante la proliferación de denuncias sobre guerra electrónica espacial y señala que «Estados Unidos corre el riesgo de sufrir interferencias y suplantación de GPS de alto impacto desde el espacio», en un contexto donde la guerra electrónica se ha convertido en un dominio clave de la competición estratégica.

Una amenaza creciente para la navegación y las armas guiadas

Según los analistas citados, la capacidad rusa de interferir y suplantar señales GPS desde el espacio afecta principalmente a Estados Unidos y a regiones con conflictos activos, como Ucrania. Esta técnica de guerra electrónica busca degradar sistemas de navegación civil y militar, así como armas guiadas por GPS, lo que podría comprometer operaciones militares y servicios críticos como la aviación comercial o las redes de telecomunicaciones.

El artículo original, titulado «America is at risk of high impact GPS jamming and spoofing from space», fue publicado en octubre de 2024 y ha sido recuperado ahora por analistas de seguridad espacial que señalan que las capacidades rusas de interferencia desde el espacio han aumentado en los últimos años. Aunque el texto no ofrece datos numéricos concretos, alerta de que la amenaza es «de alto impacto» y requiere una respuesta coordinada de Occidente.

El espacio como nuevo campo de batalla

La guerra electrónica espacial se ha convertido en una prioridad para las potencias militares. Rusia, junto con China y Estados Unidos, ha desarrollado sistemas de interferencia y suplantación de señales GPS que pueden operar desde satélites o desde tierra, pero la capacidad de hacerlo desde el espacio representa un salto cualitativo. Según los citados analistas, la suplantación de señales GPS puede engañar a los receptores para que calculen coordenadas erróneas, lo que es especialmente peligroso para la navegación aérea y marítima, así como para las municiones de precisión.

La advertencia llega en un momento de creciente tensión geopolítica y mientras se celebra la Feria Aeroespacial de Berlín, donde la guerra electrónica y la defensa espacial son temas centrales. Aunque el FCAS (Futuro Sistema de Combate Aéreo) no estará presente, más de 750 expositores de 37 países muestran sus equipos, muchos de ellos centrados en la guerra electrónica y la protección de señales de navegación.