El Ministerio de Defensa ruso ha anunciado que dirigirá ataques sistemáticos contra los centros de toma de decisiones en Kiev como respuesta al bombardeo ucraniano de una residencia estudiantil en Starobelsk, en la región de Lugansk. La noche del 22 de mayo, el Ejército ucraniano atacó con drones el edificio académico y la residencia del Colegio de la Universidad Pedagógica Estatal de Lugansk, según informaron fuentes oficiales rusas.

La amenaza rusa

La portavocía del Ministerio de Defensa ruso señaló que los ataques se dirigirán contra los centros de diseño, ensamblaje, programación y preparación para el uso de drones que utiliza el régimen de Kiev con la colaboración de especialistas de la OTAN. «Starobelsk colmó la paciencia», declaró el portavoz, en referencia al ataque que ha sido calificado por Moscú como una provocación que justifica una escalada en la respuesta militar.

Lavrov critica el silencio occidental

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, denunció que Occidente ha hecho oídos sordos al ataque de Ucrania contra el colegio de Starobelsk. «Occidente ha hecho oídos sordos al ataque de Ucrania contra el colegio de Starobelsk», afirmó Lavrov en declaraciones recogidas el 25 de mayo. El ministro subrayó que la comunidad internacional no ha condenado el bombardeo, lo que Moscú interpreta como un respaldo tácito a las acciones del Gobierno de Volodímir Zelenski.

Occidente ha hecho oídos sordos al ataque de Ucrania contra el colegio de Starobelsk

El Kremlin ha advertido que las represalias no se limitarán a objetivos militares, sino que apuntarán a la infraestructura de mando y control en la capital ucraniana. La amenaza supone un salto cualitativo en el conflicto, que hasta ahora había evitado ataques directos contra el centro neurálgico del Gobierno ucraniano. Analistas consultados por la prensa rusa consideran que la respuesta podría incluir el uso de misiles de crucero y drones de largo alcance contra edificios gubernamentales en Kiev.

El ataque ucraniano contra la residencia estudiantil en Starobelsk no ha sido reconocido oficialmente por Kiev, que mantiene un silencio sobre la operación. Por su parte, fuentes del Estado Mayor ucraniano han insinuado en redes sociales que se trató de un ataque contra un centro de reunión de tropas rusas, una versión que Moscú rechaza categóricamente.