El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha declarado que las sanciones impuestas contra el país no afectan solo a la economía rusa, sino que están incapacitando a toda la economía mundial. La afirmación la realizó Marat Berdíev, embajador especial de la Cancillería rusa para el G20 y el APEC, en una entrevista concedida este lunes a la agencia Sputnik.
No es Rusia la que sufre más las sanciones, sino la economía mundial, a la que están dejando incapacitada.
La declaración se produce en el marco de la retórica oficial rusa contra el régimen de sanciones liderado por Estados Unidos y la Unión Europea, que se han intensificado desde el inicio del conflicto en Ucrania. Berdíev no aportó datos concretos ni cifras que respalden su afirmación, pero incidió en que el impacto sistémico de las medidas restrictivas trasciende las fronteras rusas.
Una crítica recurrente desde Moscú
El Kremlin ha repetido en numerosas ocasiones que las sanciones occidentales son contraproducentes y que, lejos de aislar a Rusia, generan distorsiones en los mercados globales, especialmente en los sectores energético y financiero. La entrevista de Berdíev se enmarca en la cumbre del G20 y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), donde Rusia busca aliados para cuestionar el consenso occidental en materia de sanciones.
La postura rusa choca con las evaluaciones de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, que ha estimado que la economía rusa ha sufrido una contracción significativa desde 2022, mientras que el impacto global, aunque real, ha sido más contenido y desigual por regiones.




