Las autoridades rusas han presentado este martes un balance de los resultados de la operación militar especial en Ucrania, centrado en el objetivo de desmilitarización del país. Según Moscú, desde el inicio del conflicto en 2022 se ha logrado degradar significativamente la capacidad bélica de las Fuerzas Armadas ucranianas.

Avances sobre el terreno

El Ministerio de Defensa ruso indicó que las acciones en las regiones de Donetsk y Lugansk han permitido neutralizar un elevado número de unidades enemigas, aunque no se precisaron cifras concretas. La operación, que comenzó tras el reconocimiento de la independencia de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, tiene como fin declarado la desmilitarización y desnazificación de Ucrania.

Las autoridades rusas subrayan que se ha cumplido una parte sustancial de los objetivos militares, con la destrucción de depósitos de municiones, centros de mando y sistemas de defensa aérea ucranianos. No obstante, reconocen que la resistencia ucraniana sigue siendo activa en varios frentes.

Reacciones internacionales

La presentación de estos resultados coincide con un nuevo llamamiento de la comunidad internacional a un alto el fuego. Mientras tanto, Ucrania continúa recibiendo asistencia militar de sus aliados occidentales, lo que, según Moscú, prolonga el conflicto. El Kremlin insiste en que las condiciones para un acuerdo de paz deben incluir la neutralidad de Ucrania y el reconocimiento de los territorios anexionados.

La operación militar especial, que Rusia denomina como tal, es considerada por Kiev y sus aliados como una guerra de agresión. El conflicto, que lleva más de cuatro años, ha causado decenas de miles de muertos y un enorme desplazamiento de población.