El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha denunciado este martes que los países occidentales utilizan cada vez más la tecnología de la información como un instrumento de política económica neocolonial. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, realizó estas declaraciones a la agencia Sputnik desde Moscú, en el marco de una crítica más amplia a las prácticas económicas del bloque atlántico.

Según Zajárova, «Occidente utiliza cada vez más la tecnología de la información como instrumento de política económica neocolonial». La declaración se enmarca en la creciente tensión geopolítica en torno al control de infraestructuras digitales, estándares tecnológicos y cadenas de suministro de semiconductores, donde Moscú y Pekín han denunciado en repetidas ocasiones lo que consideran un doble rasero de Washington y Bruselas.

Rusia, junto con China, ha impulsado en foros internacionales como las Naciones Unidas y los BRICS una regulación alternativa de internet y la creación de infraestructuras digitales soberanas, como el sistema ruso de internet aislado (RuNet) o la Ruta de la Seda Digital china. La acusación rusa coincide con los esfuerzos de Moscú por reducir su dependencia tecnológica de Occidente tras las sanciones impuestas desde 2022.

La portavoz no ofreció datos concretos ni ejemplos específicos en su intervención, pero la denuncia se produce días después de que la Unión Europea anunciara nuevas restricciones a la exportación de tecnología de doble uso a Rusia, en el marco del paquete de sanciones número 16 desde el inicio de la guerra en Ucrania.