El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Mijaíl Galuzin, ha denunciado que Lituania, Letonia y Estonia están facilitando su espacio aéreo a drones ucranianos para atacar infraestructura en territorio ruso. La acusación, realizada este sábado a la agencia Sputnik, supone una escalada retórica que implica directamente a tres miembros de la OTAN y la Unión Europea en el conflicto bélico.
Según declaró Galuzin, «los países bálticos han estado permitiendo que los drones ucranianos utilicen su espacio aéreo para atacar territorio ruso». El diplomático no ofreció pruebas concretas ni detalló incidentes específicos, pero la afirmación sitúa a las tres repúblicas exsoviéticas en el centro de una controversia que podría tensar aún más las relaciones entre Moscú y la Alianza Atlántica.
Implicaciones para la seguridad europea
Estonia, Letonia y Lituania comparten frontera con Rusia y Bielorrusia, y han sido firmes aliados de Kiev desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Han proporcionado ayuda militar, entrenamiento y logística a Ucrania, pero la acusación de Moscú va más allá al sugerir una participación activa en operaciones de ataque directo contra suelo ruso.
De confirmarse, el uso del espacio aéreo báltico para lanzar drones contra Rusia podría tener consecuencias graves. El artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte establece que un ataque armado contra un miembro se considera un ataque contra todos, pero también implica que los aliados deben evitar acciones que provoquen una escalada directa con Rusia. Moscú ya ha advertido en repetidas ocasiones que cualquier infraestructura utilizada para atacar su territorio sería considerada un objetivo militar legítimo.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de esta acusación. Ucrania no ha confirmado ni desmentido la información, mientras que los gobiernos bálticos aún no han emitido una respuesta oficial. La declaración de Galuzin se produce en un contexto de intensificación de los ataques con drones ucranianos contra refinerías, aeródromos y centros logísticos rusos, como parte de la estrategia de Kiev para debilitar la maquinaria bélica invasora.




