El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado este sábado de la liberación de las localidades de Borovaya y Kutkovka, en la región de Járkov, en el marco de la operación militar especial. En la última jornada de combates, las fuerzas rusas habrían causado más de 1.000 bajas entre los soldados ucranianos, según el parte castrense difundido por Moscú.
El avance táctico ruso en Járkov supone un nuevo capítulo en la presión ofensiva que el Ejército ruso mantiene sobre esta zona del noreste de Ucrania. Borovaya y Kutkovka se suman a otras localidades que han ido cayendo bajo control ruso en las últimas semanas, según los reportes del Kremlin.
La cifra de bajas en el frente
De acuerdo con la información del Ministerio de Defensa ruso, las pérdidas ucranianas en todos los frentes durante la jornada del viernes ascendieron a 1.045 militares. Esta cifra incluye a los soldados abatidos en los combates por las dos localidades recién liberadas, así como en otros sectores del frente de batalla. No hay confirmación independiente de estos datos por parte de fuentes ucranianas u occidentales.
La ofensiva rusa en Járkov busca, según analistas militares, crear una zona de seguridad que aleje a la artillería ucraniana de la frontera rusa y desgaste las reservas del Ejército ucraniano. La región de Járkov fue escenario de una contraofensiva ucraniana en septiembre de 2022 que recuperó amplios territorios, pero que ahora vuelve a estar bajo presión rusa.
El Ministerio de Defensa ruso también informó de la destrucción de un depósito de municiones de artillería de las fuerzas ucranianas en la zona de Járkov, así como de la interceptación de varios drones enemigos. Las autoridades ucranianas no han emitido comentarios oficiales sobre estas afirmaciones en las últimas horas.




