Un tribunal de Estados Unidos ha condenado a más de cuatro años de prisión al ciudadano rumano Dragomir por acceder sin autorización a los sistemas informáticos de la Oficina de Gestión de Emergencias del estado de Oregón. La sentencia, dictada el 27 de mayo de 2026, pone fin a un proceso que comenzó con su arresto en Rumanía en noviembre de 2024 y su posterior extradición a Estados Unidos.

Según la acusación, Dragomir se infiltró en las redes del organismo estatal responsable de coordinar la respuesta ante catástrofes naturales y emergencias de seguridad. Aunque las autoridades no han detallado la motivación exacta del ataque, el acceso no autorizado a sistemas gubernamentales suele estar vinculado a fines económicos o de obtención de información sensible.

Cooperación internacional en la investigación

El caso evidenció la colaboración entre las fuerzas de seguridad estadounidenses y rumanas. Dragomir fue arrestado en su país de origen a finales de 2024 y trasladado a EE.UU. en 2025 para enfrentar los cargos. La condena de más de cuatro años refleja la gravedad que el sistema judicial estadounidense otorga a los ciberataques contra infraestructuras gubernamentales, incluso las de ámbito estatal.

La Oficina de Gestión de Emergencias de Oregón coordina los planes de respuesta ante incendios forestales, terremotos y otras catástrofes, lo que hace que sus sistemas sean un objetivo sensible. No se ha informado de si los datos comprometidos fueron utilizados para causar daños concretos o si se filtraron a terceros.

La sentencia de Dragomir se suma a una serie de casos en los que tribunales estadounidenses han impuesto penas severas por ciberdelitos contra administraciones públicas, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de las redes gubernamentales frente a amenazas internacionales.