El Gobierno de Rumanía ha declarado que el plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental constituye la base «más creíble y realista» para alcanzar una solución política al conflicto. La declaración, realizada el 20 de julio de 2026, supone un nuevo respaldo internacional a la propuesta de Rabat y se suma al creciente reconocimiento de su enfoque de autonomía bajo soberanía marroquí.

En un comunicado oficial, las autoridades rumanas afirmaron que «una autonomía verdadera bajo soberanía marroquí puede constituir una solución viable» para el Sáhara Occidental, una antigua colonia española cuyo estatus sigue en disputa. Rumanía se suma así a otros países que han respaldado el plan marroquí, que prevé un gobierno autónomo para la región bajo la autoridad de Marruecos.

Implicaciones para España y el conflicto saharaui

El pronunciamiento de Rumanía llega en un momento en que la posición de España sigue siendo un factor clave en el conflicto. El Gobierno español mantiene un delicado equilibrio entre su apoyo a la autonomía marroquí —reforzado tras el giro de 2022— y su compromiso con la resolución de Naciones Unidas que reclama un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental. El respaldo rumano añade presión sobre el frente diplomático saharaui, mientras el Frente Polisario sigue defendiendo la independencia.

La Unión Africana y diversos organismos internacionales han instado a ambas partes a retomar las negociaciones bajo los auspicios de la ONU, pero hasta ahora el proceso sigue estancado. La declaración de Rumanía, un país miembro de la OTAN y de la Unión Europea, refuerza la línea de quienes consideran la autonomía como la vía más factible para resolver el contencioso.