El Gobierno de Rumanía ha ordenado el despliegue de cazas F-16 tras un ataque con drones perpetrado por Rusia contra infraestructura civil cerca de la frontera con Ucrania, ocurrido el 29 de mayo de 2026. Bucarest ha solicitado además el despliegue de capacidades antiaéreas aliadas en su territorio para reforzar la disuasión y proteger el flanco oriental de la OTAN.
El ataque, que según fuentes oficiales rumanas violó el espacio aéreo nacional, ha llevado al Ejecutivo de Bucarest a activar un mecanismo de respuesta inmediata. Los cazas F-16, de fabricación estadounidense, han sido puestos en alerta para patrullar el espacio aéreo en la zona fronteriza con Ucrania, donde se han registrado incursiones de drones rusos en las últimas semanas.
Refuerzo del flanco este
Rumanía, país miembro de la OTAN, ha reiterado su compromiso con la defensa colectiva de la Alianza. En un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa rumano señaló que la solicitud de capacidades antiaéreas aliadas busca
bolster its defenses as well as NATO’s eastern flank (reforzar sus defensas y el flanco este de la OTAN)
La petición incluye sistemas de defensa antiaérea específicos para hacer frente a la amenaza de los drones.
El incidente se produce en un contexto de escalada de las hostilidades entre Rusia y Ucrania, con ataques aéreos que afectan a la infraestructura civil en ciudades próximas a la frontera rumana. Bucarest considera que estas acciones representan una amenaza directa a su seguridad y a la estabilidad regional.
La OTAN no ha confirmado aún si atenderá la solicitud de Rumanía, aunque fuentes aliadas señalaron que se evaluará en los próximos días. El despliegue de los F-16 y la petición de defensas antiaéreas subrayan la creciente preocupación por la seguridad en el flanco este de la Alianza, especialmente tras las repetidas violaciones del espacio aéreo rumano por parte de drones rusos desde el inicio del conflicto en Ucrania.




