Un dron ruso impactó durante la noche del jueves al viernes contra un edificio residencial en la ciudad de Galați, en el este de Rumania, cerca de la frontera con Ucrania. El Ministerio de Defensa rumano confirmó el suceso, que se produjo en el contexto de los ataques rusos contra infraestructura ucraniana. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rumania calificó el incidente como «una grave e irresponsable escalada por parte de la Federación de Rusia« y anunció la expulsión del cónsul ruso en el país.

No se registraron víctimas mortales, pero el edificio sufrió daños materiales. La OTAN y la Unión Europea ofrecieron su apoyo a Rumania, mientras que Ucrania también expresó su solidaridad. El Gobierno rumano considera que el incidente supone una violación de su soberanía territorial y una amenaza para la seguridad del flanco oriental de la Alianza Atlántica.

Reacción diplomática y seguridad en el flanco este

La expulsión del cónsul ruso es la primera medida diplomática adoptada por Bucarest desde el inicio de la guerra en Ucrania. La decisión fue comunicada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que subrayó que «Rumania no tolerará ninguna violación de su espacio aéreo o de su integridad territorial». El embajador ruso fue convocado para recibir la protesta formal.

El incidente se produce después de que en 2024 ya se hubieran registrado fragmentos de drones rusos en territorio rumano, aunque sin causar daños en zonas habitadas. La OTAN ha reforzado su presencia en Rumania desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022, con tropas multinacionales y sistemas de defensa antiaérea. El pasado marzo, la Alianza desplegó baterías Patriot adicionales en el país.

El portavoz del Ministerio de Defensa rumano declaró que «el dron se precipitó tras ser derribado por las defensas ucranianas o por error de navegación», pero la investigación oficial sigue abierta. «Evaluamos todos los escenarios y colaboramos con nuestros aliados para evitar que se repita», añadió. La OTAN, por su parte, afirmó que «el incidente demuestra la necesidad de mantener una postura de disuasión sólida en todo el territorio aliado».