El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, ha presentado su dimisión este jueves 11 de junio de 2026 en medio de un enfrentamiento con el primer ministro Keir Starmer sobre el nivel de gasto militar. La salida del hasta ahora leal responsable de Defensa supone un duro revés para el Gobierno laborista, que afronta crecientes presiones presupuestarias en un contexto geopolítico marcado por la guerra en Ucrania.
Las razones de la ruptura
Según fuentes del Ministerio de Defensa británico, la disputa se centraba en la cuantía de las partidas destinadas a defensa en los próximos presupuestos. Healey habría presionado para que el gasto militar superase el 2,5% del PIB, compromiso adquirido por el anterior Gobierno conservador, pero Starmer habría intentado moderar el aumento para priorizar otras áreas sociales. El primer ministro, que asumió el cargo en 2024, se enfrenta a un delicado equilibrio fiscal tras años de estancamiento económico.
En un comunicado, Healey afirmó:
No puedo seguir en el cargo cuando las necesidades de nuestras Fuerzas Armadas no reciben la respuesta que merecen. La seguridad nacional no admite medias tintas.
Un golpe para el Gobierno de Starmer
La dimisión de Healey, considerado uno de los pesos pesados del Gabinete, pone en evidencia las tensiones internas en el Partido Laborista sobre las prioridades económicas en un momento de elevada inflación y déficit público. Starmer deberá ahora nombrar un sustituto en plena cumbre de la OTAN, donde el Reino Unido es uno de los aliados con mayor gasto militar. El nuevo ministro se enfrentará de inmediato a la presión de Washington y los socios europeos para que Londres mantenga su compromiso con la defensa colectiva.




