El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha afirmado que Washington sigue comprometido con la resolución pacífica del conflicto en Ucrania, en un mensaje difundido con motivo del Día de Rusia, que se celebra cada 12 de junio. La declaración, emitida desde Washington D.C., busca enviar una señal de continuidad en la política exterior estadounidense hacia Ucrania, en un contexto de posibles cambios de administración.

Seguimos comprometidos con avanzar en la resolución del conflicto en Ucrania.

El mensaje de Rubio coincide con la festividad nacional rusa, una fecha simbólica que conmemora la declaración de soberanía de la Federación Rusa en 1990. La elección del día no es casual: según fuentes del Departamento de Estado, la administración estadounidense busca mantener abiertos canales diplomáticos incluso en fechas señaladas para Moscú, sin renunciar a su respaldo a Kiev.

La declaración llega en un momento de relativa calma en el frente ucraniano, aunque los combates continúan en el este del país. Estados Unidos ha sido el principal proveedor de ayuda militar y financiera a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, con un paquete total que supera los 175.000 millones de dólares en asistencia aprobada por el Congreso.

El gesto de Rubio también se interpreta como un intento de despejar dudas sobre el compromiso de Washington ante la proximidad de las elecciones presidenciales de noviembre. La posible vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca ha generado incertidumbre en Kiev y entre los aliados europeos, dado que el expresidente ha sugerido en varias ocasiones que podría forzar una negociación con Rusia que implique concesiones territoriales.

Por el momento, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, no ha reaccionado públicamente al mensaje de Rubio. La posición oficial de Moscú sigue siendo que el conflicto solo puede resolverse mediante un acuerdo que reconozca la anexión de los territorios ocupados, condición que Ucrania y sus aliados descartan de plano.