El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha cuestionado la pertinencia de la OTAN durante la cumbre de la Alianza celebrada este 22 de mayo, después de que varios aliados clave se negaran a respaldar la Operación Furia Épica impulsada por Washington. Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense reflejan el creciente malestar de la administración Trump ante lo que considera una falta de alineamiento estratégico por parte de sus socios europeos.
Presión sobre la Alianza
Según fuentes diplomáticas presentes en la reunión, Rubio aseguró que la OTAN corre el riesgo de volverse irrelevante si sus miembros no están dispuestos a asumir compromisos militares concretos. El rechazo a la operación, cuyos detalles no han sido revelados oficialmente, habría sido especialmente significativo por parte de Alemania y Francia, que consideraron la iniciativa como una acción unilateral欠缺 de consenso dentro de la Alianza.
No podemos pretender que la Alianza tiene sentido si los aliados no están dispuestos a actuar juntos cuando realmente importa.
Esta postura supone un endurecimiento del discurso de Washington hacia la OTAN, en un contexto en el que la administración Trump busca aumentar la presión para que los países europeos asuman mayores cargas en materia de defensa y se alineen con sus prioridades estratégicas.
Un escenario de fricción interna
Las palabras de Rubio se producen en un momento de creciente tensión entre Estados Unidos y sus socios europeos, especialmente en lo relativo a la estrategia de seguridad en el flanco oriental y las relaciones con Rusia. Varios analistas interpretan este movimiento como un intento de la Casa Blanca por redefinir los términos de la alianza transatlántica, forzando a los miembros a elegir entre respaldar las iniciativas estadounidenses o quedar relegados a un papel secundario.
Fuentes del Departamento de Estado confirmaron que Rubio planea continuar con esta línea de presión en futuras reuniones bilaterales, mientras que los aliados europeos han expresado su malestar por lo que consideran una estrategia de confrontación que debilita la cohesión de la Alianza en un momento de incertidumbre geopolítica.




