El director ejecutivo de la corporación nuclear rusa Rosatom, Alexey Likhachev, aseguró este lunes en Ekaterimburgo que la empresa será «casi con certeza indispensable» para cualquier resolución del contencioso nuclear iraní. La declaración llega en un momento de máxima tensión en el pulso entre Teherán y las potencias occidentales por el enriquecimiento de uranio.

Likhachev, que habló ante los medios en los márgenes de un foro industrial, subrayó que la experiencia técnica y la cooperación previa de Rosatom con Irán en el ámbito nuclear civil convierten a la compañía en un actor inevitable si se aborda una solución diplomática. «Casi con certeza seremos indispensables», afirmó textualmente el directivo.

Cooperación nuclear ruso-iraní

Rosatom construyó la central nuclear de Bushehr, la primera planta atómica de Oriente Medio, y ha seguido colaborando con Teherán en proyectos energéticos. Esta larga relación sitúa a Moscú como intermediario técnico en cualquier acuerdo que exija supervisión, conversión o limitación del programa atómico iraní.

La declaración de Likhachev se produce cuando las negociaciones entre Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) continúan encalladas por la falta de acceso a instalaciones clave. La posición de Rosatom refuerza la tesis de que ningún pacto viable puede ignorar el papel de Rusia, pese a las sanciones occidentales que pesan sobre la industria nuclear rusa desde la invasión de Ucrania.

«Casi con certeza seremos indispensables» para cualquier resolución.

El Kremlin no ha hecho comentarios oficiales sobre las palabras de Likhachev, pero la maniobra se interpreta como un intento de recordar a Washington y Bruselas que Rusia sigue siendo un proveedor nuclear de primer orden y que su cooperación es necesaria en un escenario de crisis energética global.