La empresa nuclear estatal rusa Rosatom ha iniciado la instalación del reactor de la segunda unidad de la central nuclear de El Dabaa, en el norte de Egipto, en la costa mediterránea. Este hito, alcanzado el 9 de julio de 2026, marca un paso significativo en la construcción de la primera central nuclear egipcia, un proyecto emblemático de la cooperación energética entre Moscú y El Cairo.

La central, que albergará cuatro unidades con una capacidad total de 4.800 megavatios (MW), es una de las mayores infraestructuras energéticas del norte de África. La instalación del reactor de la segunda unidad llega después de que la primera comenzara a operar en fechas recientes, según fuentes de Rosatom citadas por la agencia rusa Sputnik.

Cooperación nuclear ruso-egipcia

El proyecto de El Dabaa es un ejemplo de la expansión de la tecnología nuclear rusa en el exterior. Rosatom ha participado en la construcción de centrales en varios países, incluidos Turquía (Akkuyu) y Bangladesh (Rooppur). En Egipto, la empresa rusa actúa como contratista principal, responsable del diseño, la construcción y el suministro del combustible nuclear.

El Gobierno egipcio ha subrayado que la central será clave para cubrir la creciente demanda energética del país, que supera los 100 millones de habitantes. Se espera que las cuatro unidades entren en operación comercial entre 2028 y 2030, aunque los plazos concretos no han sido detallados oficialmente.

Relevancia geopolítica y energética

El avance de El Dabaa refuerza la presencia de Rusia en el Mediterráneo oriental y en África, en un momento en que Moscú busca ampliar su influencia más allá de los ámbitos militar y diplomático. Para Egipto, la central representa una apuesta por la energía nuclear como alternativa a los combustibles fósiles, en un contexto de transición energética global.

La participación de Rosatom en proyectos nucleares en América Latina (como en Bolivia y Argentina) también sitúa a este reactor egipcio como un referente para la cooperación nuclear rusa en otras regiones. Sin embargo, la empresa rusa no ha detallado si el proyecto egipcio servirá de modelo para otras centrales en el continente latinoamericano.