La corporación estatal rusa de energía atómica Rosatom ha denunciado que los ataques ucranianos contra la central nuclear de Zaporozhie (ZNPP) y la ciudad vecina de Energodar «van más allá de lo razonable» y elevan el riesgo de un accidente nuclear con consecuencias transfronterizas. Según informó este viernes el director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, los bombardeos han causado al menos 7 muertos y 43 heridos desde mediados de marzo.

Estos ataques no tienen justificación. Incrementan el peligro de un accidente nuclear que podría afectar a toda Europa.

La central de Zaporozhie, la mayor de Europa, permanece bajo control ruso desde los primeros compases del conflicto. Desde entonces, ha sido escenario de repetidos intercambios de disparos que ambas partes se atribuyen mutuamente. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha advertido en varias ocasiones sobre los riesgos de un incidente grave en la instalación.

El riesgo nuclear como telón de fondo

Los ataques ucranianos contra la ZNPP y Energodar, una ciudad dormitorio de la central, se han intensificado en las últimas semanas. Según fuentes rusas, los proyectiles han impactado en áreas del perímetro de seguridad y en infraestructuras civiles de la localidad. Moscú ha instado a la comunidad internacional a presionar a Kiev para que cese los bombardeos, mientras que Ucrania acusa a las fuerzas rusas de utilizar la central como escudo militar.

El director de Rosatom subrayó que los daños materiales y las víctimas civiles son la prueba de una estrategia deliberada. «No se trata de errores tácticos, sino de ataques dirigidos contra una instalación nuclear», declaró Lijachov. La OIEA ha solicitado el acceso a la zona para evaluar la situación, pero hasta la fecha no ha podido verificar de forma independiente los últimos incidentes.