El director ejecutivo de la corporación nuclear estatal rusa Rosatom, Alexey Likhachev, ha acusado este jueves a Ucrania de asesinar de forma deliberada y sistemática a empleados de la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP), bajo control ruso desde 2022. Las declaraciones, recogidas por la agencia Sputnik, subrayan el riesgo de una catástrofe nuclear en pleno conflicto bélico.

«Ucrania mata deliberada y sistemáticamente a los empleados de la central nuclear de Zaporiyia», afirmó Likhachev, quien advirtió de que las consecuencias de estos ataques podrían afectar a Ucrania, Rusia y una parte significativa de Europa. El alto ejecutivo no proporcionó cifras concretas de víctimas, pero la acusación se enmarca en la constante escalada de tensiones en torno a la mayor central nuclear de Europa.

Riesgo de desastre nuclear

La central, situada en la ciudad de Energodar, ha sido escenario de repetidos incidentes de seguridad desde que las fuerzas rusas la tomaron al inicio de la invasión. Tanto Moscú como Kiev se acusan mutuamente de atacar las instalaciones y de poner en peligro la seguridad nuclear. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha documentado múltiples violaciones de los protocolos de seguridad, pero no ha podido atribuir responsabilidades de manera concluyente.

Likhachev insistió en que los ataques ucranianos contra la central son sistemáticos y deliberados, y que ponen en riesgo no solo a los trabajadores sino también la estabilidad de toda la región. «Las consecuencias de los ataques a la ZNPP podrían afectar a Ucrania, Rusia y una parte significativa de Europa», reiteró, en un tono que refleja la creciente preocupación del Kremlin por la integridad de la instalación.

Por su parte, las autoridades ucranianas niegan las acusaciones y señalan que es Rusia quien utiliza la central como escudo militar, almacenando armas y tropas en sus inmediaciones. La comunidad internacional ha instado a ambas partes a respetar las zonas de seguridad alrededor de la planta, pero los enfrentamientos continúan.