La mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha bloqueado este jueves una votación sobre la Resolución de Poderes de Guerra que pretendía poner fin a la ofensiva militar ordenada por el presidente Donald Trump contra Irán. La maniobra se produjo cuando quedó claro que la resolución contaba con apoyos suficientes para ser aprobada, según fuentes del Congreso consultadas por la prensa estadounidense.
El bloqueo impide que la Cámara se pronuncie antes del receso del Memorial Day, lo que retrasa cualquier decisión hasta después de ese periodo. La resolución, de carácter bipartidista, había generado expectativas de que fuera aprobada al contar con el respaldo de varios legisladores republicanos disidentes. Sin embargo, el liderazgo republicano optó por cancelar la votación para evitar un revés político al presidente, en un contexto en el que el conflicto con Irán acumula ya tres meses de hostilidades, iniciadas con bombardeos selectivos en febrero y que se han intensificado hasta incluir ataques con drones y misiles en territorio iraní, sin una declaración formal de guerra del Congreso, como exige la Constitución estadounidense.
La resolución buscaba invocar la Ley de Poderes de Guerra de 1973 para reafirmar la prerrogativa del Congreso en la autorización de conflictos armados, en un momento en que la opinión pública muestra un creciente desgaste por una intervención que el presidente justifica como necesaria para detener el programa nuclear iraní y sus alianzas regionales, pero que según analistas citados por medios locales carece de un plan de salida claro y ha costado ya miles de millones de dólares en gasto militar.
La decisión de los republicanos ha sido criticada por la oposición demócrata, que la tacha de antidemocrática y contraria al control parlamentario de las acciones militares. El presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, no se ha pronunciado directamente, pero fuentes cercanas indican que la prioridad era evitar una imagen de división en el partido de cara al receso legislativo. Por su parte, la Casa Blanca, a través del portavoz Sean Parnell, declaró que la guerra contra Irán es legal y cuenta con la autorización necesaria bajo la Ley de Autorización para el Uso de la Fuerza Militar de 2001, una interpretación que muchos juristas cuestionan.
El retraso deja en el aire el futuro de la resolución, que podría volver a debatirse tras el Memorial Day, aunque con un panorama político incierto. Mientras tanto, la ofensiva continúa, con nuevos bombardeos reportados en las provincias de Juzestán y Hormozgán, según informó la agencia estatal iraní IRNA. La comunidad internacional sigue de cerca el conflicto, que eleva la tensión en Oriente Medio y amenaza con extender la inestabilidad a países vecinos como Irak y Arabia Saudí.




