El Reino Unido y la Unión Europea han anunciado este lunes las primeras sanciones conjuntas por ciberataques, dirigidas contra la unidad de inteligencia de señales del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) conocida como Center 16. La medida responde a los intentos de cibersabotaje contra el sector energético y las plantas de tratamiento de agua en Polonia, según informaron fuentes oficiales.

Las autoridades británicas y europeas atribuyen al FSB Center 16 una serie de actos maliciosos contra infraestructuras críticas polacas, que incluyen ataques dirigidos a la red eléctrica y a instalaciones de suministro de agua. Las sanciones, las primeras de este tipo coordinadas entre Londres y Bruselas, suponen un precedente en la cooperación en materia de ciberseguridad entre ambas partes.

La atribución pública de un ciberataque a una unidad estatal rusa y la respuesta conjunta con medidas restrictivas marca un hito en la estrategia occidental para disuadir este tipo de agresiones. Polonia, país miembro de la UE y de la OTAN, ha sido uno de los principales apoyos a Ucrania durante la guerra y un objetivo frecuente de ciberoperaciones de origen ruso.

Las sanciones afectan directamente al FSB Center 16, la unidad de inteligencia de señales del servicio de seguridad ruso, responsable, según los gobiernos implicados, de una amplia gama de actividades cibernéticas maliciosas de creciente gravedad. El paquete incluye la congelación de activos y la prohibición de viajar a los miembros de la unidad, así como restricciones económicas para cualquier entidad vinculada.

La Unión Europea, de la que España forma parte, ha respaldado la medida en el marco de su política exterior común. El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de las infraestructuras críticas en el continente, especialmente tras los sabotajes a los gasoductos Nord Stream en 2022 y el aumento de las ciberoperaciones atribuidas a actores estatales rusos.