El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha anunciado este lunes 22 de junio su dimisión al frente del Gobierno laborista, según ha confirmado una fuente oficial. El país se prepara para su séptimo jefe de Gobierno en diez años, síntoma de la inestabilidad política recurrente que atraviesa el Reino Unido desde el referéndum del Brexit de 2016.
Starmer, que asumió el cargo en julio de 2024 tras la aplastante victoria laborista en las elecciones generales, ha cedido a la presión interna de su propio partido, según han indicado medios británicos. Los detalles sobre los motivos concretos de la dimisión no han sido precisados en el comunicado oficial del primer ministro, aunque fuentes próximas apuntan a un deterioro prolongado de su popularidad y a la pérdida de confianza de los votantes en su capacidad para afrontar los próximos comicios.
La inestabilidad gubernamental se ha convertido en una constante en la política británica. Desde la dimisión de David Cameron en 2016, el país ha tenido a Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak, el propio Starmer y ahora un séptimo mandatario en una década. La crisis política coincide con las difíciles relaciones bilaterales con España, especialmente en lo relativo a Gibraltar y los acuerdos pos-Brexit, que aún no han encontrado un marco definitivo.
El proceso para la elección de un nuevo primer ministro se pondrá en marcha en los próximos días. A la espera de que el Partido Laborista designe un sustituto, Starmer permanecerá en funciones, según ha señalado su oficina.




