La Fuerza Aérea Británica (RAF) y la Royal Navy afrontan problemas de corrosión en el recubrimiento RAM (Radar Absorbent Material) de sus cazabombarderos F-35B, según ha informado este martes el Ministerio de Defensa del Reino Unido. El desgaste del material, diseñado para absorber las ondas de radar y mantener la capacidad furtiva del avión, está afectando a la disponibilidad operativa de la flota, aunque las autoridades no han precisado el número de aeronaves afectadas ni el porcentaje de reducción de su capacidad de vuelo.

El RAM es una capa especial que recubre la superficie del F-35 para minimizar su sección radar. Con el tiempo, la exposición a la humedad, los cambios de temperatura y el desgaste mecánico provocan su deterioro, lo que obliga a realizar reparaciones que inmovilizan las aeronaves. Reino Unido es uno de los principales socios del programa Joint Strike Fighter, con pedidos de más de 130 unidades entre las variantes F-35B (despegue corto y aterrizaje vertical) y F-35A (convencional). El problema de corrosión se suma a otros desafíos técnicos y de mantenimiento que han lastrado la disponibilidad global de la flota aliada.

El Ministerio de Defensa británico ha indicado que se están aplicando protocolos de inspección y reparación para mitigar el impacto, sin ofrecer plazos concretos para la restauración completa de las capacidades. La noticia llega en un momento en que la OTAN refuerza su presencia aérea en el flanco este de Europa, y la reducción de disponibilidad de los F-35B podría afectar a los compromisos de disuasión aliada.