La empresa estadounidense de logística orbital Orbit Fab y la británica Thales Alenia Space (UK) —filial del consorcio espacial europeo— han anunciado una alianza para desarrollar un nuevo satélite de plataforma plana con propulsión eléctrica reabastecible en órbita. El proyecto, denominado REEF (Refuellable Electric Engine Flatsat), aspira a sentar las bases de una arquitectura de reabastecimiento que prolongue la vida útil de los satélites y reduzca los costes operativos en el espacio.
Un paso hacia la sostenibilidad orbital
El acuerdo, comunicado el 26 de mayo de 2026, se enmarca en la creciente demanda de capacidades de servicio en órbita, consideradas críticas para la industria espacial. El reabastecimiento de combustible permitiría a los satélites maniobrar durante más tiempo, evitar la chatarra espacial y adaptarse a nuevas misiones sin necesidad de ser reemplazados. Según la compañía, el demostrador terrestre del sistema REEF cuenta con el respaldo del Programa Nacional de Innovación Espacial (NSIP) de la Agencia Espacial del Reino Unido, lo que subraya el interés del Gobierno británico en posicionarse en este nicho tecnológico.
Implicaciones para la industria europea
Thales Alenia Space es un peso pesado del sector espacial europeo, con presencia en programas como Galileo, ExoMars o los satélites de observación Copernicus. La participación de su filial británica en el proyecto REEF refuerza el vínculo entre las capacidades del Reino Unido y las cadenas de suministro continentales, en un momento en que la autonomía estratégica en el espacio es prioridad para Bruselas. Orbit Fab, con sede en Colorado, ya ha demostrado tecnologías de transferencia de fluidos en el espacio y busca consolidarse como proveedor logístico de la nueva economía orbital.
El reabastecimiento en órbita es una capacidad crítica para prolongar la vida útil de satélites, reducir costes y habilitar infraestructuras orbitales sostenibles.
El desarrollo del demostrador terrestre del REEF permitirá validar la arquitectura de propulsión eléctrica reabastecible antes de pasar a pruebas en el espacio. Aunque no se han revelado cifras concretas de inversión ni plazos comerciales, la alianza sitúa a ambas compañías en la vanguardia de un sector que, según diversos análisis, moverá miles de millones de dólares en la próxima década. Para España, donde Thales Alenia Space también cuenta con centros de ingeniería, el acuerdo abre la puerta a posibles sinergias tecnológicas ligadas al programa espacial español.




