El primer ministro británico, Keir Starmer, ha solicitado la instalación de un software de vigilancia (spyware) en todos los teléfonos del Reino Unido, según informó este lunes 8 de junio de 2026. La medida se presenta como una herramienta de control parental para proteger a los menores, pero críticos advierten de que en realidad se trata de un mecanismo de vigilancia masiva sin supervisión judicial.
La organización Reclaim The Net, que ha denunciado la propuesta, la describe de forma contundente:
«Se vende como un candado parental, pero se construye como una orden de registro para cada teléfono del país».
Críticas a la propuesta
La iniciativa se enmarca en el debate sobre el uso de herramientas de espionaje comercial por parte de los Estados y la regulación de la vigilancia gubernamental. La propuesta de Starmer no especifica plazos ni la tecnología concreta que se emplearía, pero afectaría a todos los teléfonos del país, sin excepción.
Defensores de los derechos civiles han señalado que el plan supone una intromisión masiva en la privacidad de los ciudadanos, al permitir la interceptación de comunicaciones sin que medie una orden judicial individualizada. La medida, si se implementa, convertiría cualquier dispositivo en un potencial punto de vigilancia estatal, bajo el pretexto de la protección infantil.
El Gobierno británico no ha emitido un comunicado oficial detallando los aspectos técnicos o legales de la propuesta, lo que ha incrementado las suspicacias entre organizaciones de defensa de los derechos digitales. La controversia se produce en un contexto de creciente preocupación por el uso de spyware comercial por parte de gobiernos de todo el mundo, con casos recientes de pirateo de dispositivos mediante programas como Pegasus.




