El valor de las importaciones de armas y material militar israelíes al Reino Unido se multiplicó por más de cien entre 2023 y 2025, coincidiendo con la guerra en Gaza, según revelan datos de comercio internacional de Naciones Unidas analizados por la organización independiente Declassified UK.

Los registros de UN Comtrade, la base de datos estadística de la ONU, muestran un salto exponencial en el volumen de material bélico israelí adquirido por el Reino Unido durante el periodo que siguió al estallido del conflicto en octubre de 2023. La magnitud del incremento, que supera el factor 100 en términos de valor, sugiere un flujo continuo de suministros militares entre ambos países, pese a la controvertida posición del gobierno británico sobre la venta de armas a Israel.

Un incremento sin precedentes en cinco décadas

Los datos de UN Comtrade, que recogen transacciones comerciales declaradas por los estados miembros, indican que las importaciones británicas de armamento israelí pasaron de cifras testimoniales en 2023 a varios millones de libras en 2025. Declassified UK subraya que este aumento no tiene parangón en los últimos cincuenta años de intercambios bilaterales de defensa.

El informe no especifica qué tipo de armas o sistemas concretos fueron importados, pero los investigadores apuntan a que podrían incluir componentes para misiles, drones o sistemas de vigilancia, dada la especialización de la industria israelí en esos segmentos. La falta de desglose detallado en las categorías arancelarias dificulta una identificación precisa, pero el volumen agregado es inequívoco.

Implicaciones políticas y legales

Este incremento masivo se produce mientras el gobierno británico ha defendido públicamente restricciones a la venta directa de armas a Israel, citando el riesgo de que sean utilizadas en violaciones del derecho internacional humanitario en Gaza. Sin embargo, la categoría de «importaciones» de material militar israelí sugiere que el flujo podría operar al margen de los controles sobre exportaciones, lo que abre interrogantes sobre la consistencia de la política británica.

Declassified UK señala que el aumento podría estar relacionado con acuerdos de suministro preexistentes o con la necesidad del Ministerio de Defensa británico de reponer arsenales y adquirir nuevas capacidades técnicas, en un contexto de tensiones globales. Los datos de la ONU no discriminan entre material para uso propio del Reino Unido y posibles reexportaciones, por lo que no se descarta que parte del armamento israelí acabe en terceros países.

El hallazgo llega en un momento de creciente escrutinio sobre el comercio de armas entre ambos países. Organizaciones de derechos humanos han solicitado al gobierno británico que publique un desglose detallado de todas las licencias de importación de material de defensa israelí desde 2023, así como una auditoría independiente para verificar el destino final de los productos adquiridos.