Un informe publicado este 18 de mayo por el centro de investigación Declassified UK documenta el uso sistemático de violencia sexual por parte de soldados y colonos israelíes contra la población palestina como parte de una estrategia de desplazamiento forzado en los territorios ocupados. El documento, que recoge testimonios y datos recopilados durante varios meses, pretende presionar al Gobierno británico para que adopte medidas concretas contra Israel, incluyendo sanciones económicas y la suspensión de acuerdos bilaterales.

Datos y denuncias del informe

Según el texto, las violaciones de derechos humanos documentadas incluyen agresiones sexuales, humillaciones públicas de carácter sexual y el uso de la violencia sexual como herramienta de coerción para forzar el abandono de hogares y tierras. Aunque el informe no ofrece cifras globales, sí detalla casos específicos ocurridos en Cisjordania y Jerusalén Este, con la participación tanto de miembros del ejército israelí como de colonos armados.

Declassified UK, organización con sede en Londres especializada en seguimiento de la política exterior británica, señala que estos actos constituyen crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario, al emplearse como método para alterar la composición demográfica de los territorios ocupados.

Exigencias al Gobierno británico

El informe insta al Ejecutivo de Reino Unido a utilizar «todas las palancas disponibles» para detener estas prácticas, entre las que menciona la imposición de sanciones específicas contra responsables israelíes, la revisión de las licencias de exportación de armas y el respaldo a una investigación de la Corte Penal Internacional. «El silencio cómplice del Reino Unido debe terminar», afirma la organización en el documento.

La publicación del estudio coincide con un creciente debate en el Parlamento británico sobre la postura de Londres ante el conflicto. La semana pasada, un grupo de diputados laboristas presentó una moción para debatir la suspensión del comercio con los asentamientos israelíes, mientras que el Gobierno ha reiterado su apoyo al derecho de Israel a defenderse, pero ha expresado «preocupación» por las violaciones de derechos humanos.

Varias organizaciones de derechos humanos, incluidas Amnistía Internacional y Human Rights Watch, han documentado anteriormente casos de violencia sexual contra palestinos, pero la investigación de Declassified UK los sitúa por primera vez como parte de una táctica coordinada de desplazamiento forzado. La ONU ha solicitado acceso sin restricciones a los territorios para verificar las denuncias.