Fuerzas británicas interceptaron el pasado 14 de junio de 2026 en el canal de la Mancha al petrolero Smyrtos, un buque sancionado por Londres y acusado de integrar la denominada «flota fantasma» rusa, utilizada para evadir los embargos occidentales sobre el crudo de Rusia. Es la primera operación de este tipo liderada por el Reino Unido.

El abordaje, según confirmó el Ministerio de Defensa británico, fue ejecutado por comandos de los Royal Marines en colaboración con agentes de la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA), en coordinación con las autoridades francesas. La acción busca golpear las fuentes de financiación de la guerra rusa en Ucrania, en el marco del régimen de sanciones impuesto por Occidente tras la invasión de 2022.

Una flota opaca bajo vigilancia

La «flota fantasma» rusa está compuesta por centenares de buques, muchos de ellos con seguros opacos o propiedad de empresas pantalla, que permiten a Moscú seguir exportando petróleo por encima del tope de precio fijado por el G-7 y la Unión Europea. La intercepción del Smyrtos supone un paso cualitativo en el control marítimo de estas embarcaciones, que hasta ahora operaban con relativa impunidad en aguas internacionales.

Reino Unido ha intensificado en los últimos meses la vigilancia sobre el tráfico de crudo ruso, especialmente en el canal de la Mancha y el mar del Norte, donde los buques sospechosos suelen realizar trasbordos o repostajes. La operación, que contó con respaldo logístico de Francia, demuestra la creciente cooperación bilateral en la aplicación de las sanciones.

El abordaje del Smyrtos envía un mensaje claro: no toleraremos que Rusia utilice su flota fantasma para eludir las sanciones y financiar su guerra ilegal en Ucrania.

Fuentes del Ministerio de Defensa británico señalaron que el petrolero será escoltado hasta un puerto británico para ser inspeccionado y que su tripulación será interrogada por agentes de la NCA.

La medida llega en un contexto de creciente presión europea para cerrar las vías de evasión rusa. España, como país ribereño del Mediterráneo y punto de tránsito de crudo, sigue con atención estos operativos, aunque fuentes diplomáticas consultadas no han confirmado si se prevén acciones similares en aguas españolas.