El influyente imán y predicador sunní Mohamad Ishaq Kindo fue arrestado el pasado martes 27 de mayo de 2026 en Uagadugú, dos días después de haber denunciado públicamente un proyecto de ley que restringe las libertades religiosas en Burkina Faso, según confirmaron fuentes cercanas al caso. La detención se produce en un contexto de creciente represión contra las voces críticas por parte del régimen militar del capitán Ibrahim Traoré, que gobierna el país desde el golpe de Estado de septiembre de 2022.
El imán Kindo, conocido por su influencia entre la comunidad musulmana sunní, había criticado abiertamente el nuevo marco legal que, a su juicio, limita la libertad de culto y otorga un control excesivo al Gobierno sobre las actividades religiosas. Según testigos, agentes de seguridad se lo llevaron de su domicilio sin ofrecer explicaciones y hasta el momento se desconoce su paradero. Las organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por el aumento de arrestos arbitrarios en el país africano.
Burkina Faso, uno de los epicentros de la inestabilidad en el Sahel, atraviesa una crisis de seguridad agravada por la lucha contra grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y el Estado Islámico. La junta de Traoré, que ha recurrido a la represión política para consolidar su poder, ha sido denunciada en repetidas ocasiones por restringir las libertades civiles. España mantiene intereses en la región debido a los flujos migratorios y la presencia de amenazas terroristas que afectan a la seguridad europea.
La detención de Kindo se suma a una larga lista de periodistas, activistas y opositores encarcelados en los últimos meses. La comunidad internacional, a través de la Unión Africana y la CEDEAO, ha instado a las autoridades de Burkina Faso a respetar el Estado de derecho, aunque sin lograr avances significativos. Mientras tanto, el país sigue sumido en una espiral de violencia y represión que no cesa.




