La batalla de Anéfis, en el norte de Mali, se ha convertido en un punto de inflexión en la guerra que enfrenta a las fuerzas del líder golpista Assimi Goïta contra la alianza entre rebeldes independentistas tuareg y yihadistas del Jnim (Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes). Según fuentes militares malienses citadas por medios regionales, los soldados malienses y los mercenarios rusos de Africa Corps permanecen cercados en su base de la localidad, a la espera de refuerzos que apenas logran llegar.
Una ofensiva combinada que debilita al régimen
La ofensiva conjunta de los rebeldes del CSP (Coordinadora de Movimientos Azawad) y los yihadistas del Jnim ha logrado poner en jaque la estrategia de la junta militar maliense, que desde el golpe de Estado de 2020 ha buscado restablecer su autoridad en el norte del país. El asedio a Anéfis, reportado desde este miércoles 8 de julio, expone la vulnerabilidad de los mercenarios rusos, que hasta ahora habían sido el principal apoyo de Bamako en su lucha contra los grupos armados.
Los militares malienses y los mercenarios rusos están atrapados en su base. La situación es crítica y los refuerzos no pueden llegar por los ataques constantes de los rebeldes, que controlan las rutas de acceso.
La alianza entre independentistas tuareg y yihadistas, que parecía improbable hasta hace meses, ha demostrado ser un factor determinante en el campo de batalla. El Jnim, vinculado a Al Qaeda en el Sahel, y el CSP comparten el objetivo de expulsar a las fuerzas de Bamako y a sus aliados rusos del norte de Mali. La cooperación táctica ha permitido cercar posiciones clave como la de Anéfis, una localidad estratégica en la región de Kidal.
Implicaciones para el Sahel
La crisis en Anéfis se produce en un contexto de creciente inestabilidad en el Sahel, una región de especial interés para España por su proximidad a las rutas migratorias y su impacto en la seguridad de África Occidental. El cerco a las fuerzas progubernamentales podría acelerar el colapso del control de la junta en el norte de Mali y abrir una nueva fase en el conflicto, con posibles consecuencias para los países vecinos, como Níger y Burkina Faso, también gobernados por juntas militares.
Según analistas citados por la prensa regional, la batalla de Anéfis es un desafío directo al prestigio de Assimi Goïta y cuestiona la efectividad de la alianza con Rusia, que ha suministrado mercenarios del Africa Corps para apuntalar su régimen. La incapacidad de desbloquear el cerco podría alentar a otros grupos armados a sumarse a la ofensiva contra Bamako.




