La guerra entre Irán e Israel se ha reanudado este domingo 7 de junio, tras 100 días de conflicto y dos meses de tregua, con una nueva ofensiva iraní. El precio del petróleo ha rozado los 100 dólares por barril, en una escalada que amenaza con tensionar aún más los mercados energéticos globales, según fuentes del sector consultadas este lunes.

Teherán inició el ataque lanzando misiles balísticos contra territorio israelí, en represalia por los bombardeos israelíes contra la periferia sur de la capital libanesa, Beirut. La acción rompe el alto el fuego que ambas partes mantenían desde hacía dos meses y abre una nueva fase del conflicto en Oriente Próximo.

La escalada ha provocado una subida inmediata del crudo, que se acerca a la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, un nivel que no se alcanzaba desde los primeros compases de la guerra. El repunte del petróleo tiene un impacto directo en la economía española, que importa la mayor parte de su crudo del exterior y depende de la estabilidad de los mercados energéticos.

Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, el conflicto acumula ya 100 días de combates activos, con un balance de víctimas y daños que no ha sido actualizado desde el inicio de la tregua. La reanudación de las hostilidades añade incertidumbre a un tablero regional ya de por sí volátil, con implicaciones que trascienden el ámbito militar.

Analistas del sector energético advierten de que si la escalada persiste, el precio del petróleo podría superar los 100 dólares en los próximos días, lo que encarecería aún más la factura energética de países como España y aumentaría las presiones inflacionistas en la eurozona. El Gobierno español no se ha pronunciado aún sobre la situación.