El ex presidente del Gobierno español Mariano Rajoy ha provocado un fuerte malestar en Francia tras afirmar que la selección francesa de fútbol es «una equipo de Francia sin franceses». La declaración, realizada en una tribuna publicada en el medio El Debate, ha sido interpretada como un comentario sobre la composición multicultural del combinado galo y ha generado una tensión diplomática a dos días de la disputa de la semifinal del Mundial entre ambas selecciones.

Las palabras que desataron la indignación

En su artículo, Rajoy calificó a la selección francesa como «une équipe de France, sans français«, una frase que inmediatamente fue recogida por medios franceses y desató una ola de críticas. El exmandatario del Partido Popular se refería al origen diverso de muchos jugadores del equipo nacional francés, algo que en Francia ha sido tradicionalmente motivo de orgullo como reflejo de la integración republicana.

Une équipe de France, sans français

Las declaraciones de Rajoy han provocado un severo reproche por parte del actual presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien se ha distanciado inmediatamente de las palabras de su predecesor. «Las palabras del ex presidente no representan en absoluto el sentir del Gobierno de España ni de los españoles», declaró Sánchez en un comunicado oficial. El Ejecutivo español ha tratado de atajar el incidente para evitar que afecte a las relaciones bilaterales a horas del partido de semifinales.

Reacciones cruzadas entre Madrid y París

En Francia, las palabras de Rajoy han desatado una gran indignación, que ha sido recogida por varios medios de comunicación. El debate sobre la identidad nacional y la multiculturalidad ha reaparecido con fuerza, especialmente porque la selección francesa campeona del mundo en 1998 ya era un modelo de diversidad. Hasta el momento, ni la Presidencia francesa ni el Elíseo han emitido una condena directa, en un aparente intento de no escalar el incidente. Sin embargo, el malestar es palpable en el país vecino, donde la frase de Rajoy ha sido interpretada como una crítica a una de las señas de identidad de la Francia contemporánea.

Rajoy, por su parte, no ha rectificado sus declaraciones. El episodio promete marcar la previa del partido de semifinales y podría tener consecuencias en la percepción de la Marca España en el país vecino.