El Kremlin ha anunciado este lunes que el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, mantendrán conversaciones en China tanto en formato reducido como ampliado. La información fue confirmada por el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, quien no precisó la fecha exacta del encuentro, aunque el anuncio se produce en un contexto de creciente tensión entre Moscú y Pekín con Occidente.

Según Ushakov, las reuniones incluirán un primer cara a cara en un círculo reducido, seguido de una sesión ampliada con las delegaciones de ambos países. El formato refleja la profundidad de la alianza estratégica entre Rusia y China, que en los últimos años ha intensificado la coordinación diplomática, militar y económica frente a lo que ambos gobiernos denominan presiones unilaterales de Estados Unidos y la OTAN.

Aunque no se han divulgado los temas concretos de la agenda, fuentes del Kremlin indican que la cumbre abordará cuestiones de seguridad regional, cooperación energética y la respuesta conjunta a las sanciones occidentales. La reunión será la primera presencial entre ambos líderes desde la visita de Xi a Moscú en 2023, y se produce después de que Putin fuera reelegido en marzo de 2024 y de que China consolidara su papel de mediador en conflictos internacionales.

El anuncio llega días después de que el G7 advirtiera sobre el fortalecimiento de la asociación chino-rusa, que calificó de desafío directo al orden internacional basado en reglas. Pekín, por su parte, ha reiterado que su relación con Rusia respeta la Carta de la ONU y no está dirigida contra terceros países.