El presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping, formalizaron este miércoles en Pekín una treintena de nuevos tratados y renovaron compromisos previos de cooperación, en el marco de la visita oficial de dos días del mandatario ruso al gigante asiático. En conjunto, ambas delegaciones suscribieron más de 40 documentos que abarcan desde la colaboración energética hasta la coordinación geopolítica, según informó el Kremlin.

Una alianza estratégica en plena confrontación con Occidente

La visita, que se prolongó entre el 19 y el 20 de mayo, se produce en un contexto de tensión creciente entre Rusia y China por un lado y el bloque occidental por otro. Ambos líderes han reafirmado su compromiso con una «asociación integral y de coordinación estratégica», un término que Moscú y Pekín emplean para describir su relación bilateral, cada vez más estrecha desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Las delegaciones rusa y china, encabezadas por los dirigentes de ambos países, tomaron asiento para formalizar nuevos tratados y renovar compromisos previos de cooperación en distintos ámbitos.

Putin fue recibido con todos los honores protocolarios a su llegada a la capital china. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la visita de «hito en las relaciones bilaterales» y destacó que los acuerdos firmados «reflejan la profundidad y la amplitud de la asociación estratégica entre ambos países».

Entre los documentos rubricados se incluyen acuerdos de cooperación técnica, científica y cultural, así como compromisos para aumentar el comercio bilateral y la inversión mutua. No se han revelado detalles específicos sobre los montos económicos ni los plazos de implementación, pero fuentes del Ejecutivo ruso señalaron que «muchos de estos acuerdos venían siendo negociados desde hace meses y se han concretado durante la cumbre».

China, el principal aliado de Rusia frente a las sanciones

La visita de Putin a China es la segunda desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Pekín se ha consolidado como el principal sostén diplomático y económico de Moscú, al tiempo que mantiene su discurso de neutralidad en el conflicto. La firma de los nuevos acuerdos refuerza la interdependencia entre ambos países y supone un mensaje directo a Estados Unidos y sus aliados, que han incrementado las sanciones contra Rusia.

En un gesto simbólico, Xi Jinping ofreció un banquete de gala en honor de Putin y pronunció un discurso en el que subrayó que «la amistad entre China y Rusia es inquebrantable». Por su parte, el presidente ruso agradeció la «cálida bienvenida» y destacó que «la cooperación con China es una prioridad absoluta para la política exterior rusa».