El presidente ruso, Vladímir Putin, concluyó este miércoles una visita de Estado de dos días a Pekín con la firma de 42 acuerdos bilaterales que profundizan la asociación estratégica entre Rusia y China, en un contexto de aislamiento occidental a Moscú y rivalidad creciente entre Pekín y Washington.

Una alianza frente a la presión occidental

Putin y su homólogo chino, Xi Jinping, encabezaron las conversaciones en el Gran Palacio del Pueblo, según informó la agencia oficial rusa TASS citando fuentes del Kremlin. Los acuerdos abarcan áreas como energía, infraestructuras, tecnología y cooperación militar, en un esfuerzo por consolidar un eje que desafía el orden liderado por Estados Unidos.

La visita se produce en un momento de máxima tensión entre Rusia y la OTAN por la guerra en Ucrania, y entre China y Estados Unidos por disputas comerciales y territoriales en el Indo-Pacífico. Ambos países han intensificado sus contactos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, con un comercio bilateral que superó los 200.000 millones de dólares en ese mismo año, según datos oficiales.

42 acuerdos que sellan la cooperación

Entre los documentos firmados destacan un contrato para la construcción de nuevos tramos del gasoducto Power of Siberia y una hoja de ruta para la cooperación en inteligencia artificial. También se rubricaron acuerdos de crédito recíproco en monedas locales para reducir la dependencia del dólar estadounidense, según detalló el Ministerio de Finanzas ruso en un comunicado.

En la declaración conjunta, ambas partes reiteraron su compromiso con un orden mundial multipolar y criticaron las sanciones unilaterales, sin mencionar explícitamente a Estados Unidos. Putin calificó la visita de “histórica” y afirmó que las relaciones ruso-chinas atraviesan “su mejor momento”.