El presidente ruso, Vladímir Putin, ha firmado un decreto que fija la plantilla de las fuerzas armadas rusas en 2.399.130 efectivos, de los cuales 1.510.000 son militares. La orden, publicada este viernes en el portal de actos jurídicos del Kremlin, supone un nuevo incremento del contingente castrense en el contexto de la guerra prolongada en Ucrania y las crecientes tensiones con la OTAN.
El decreto, fechado el 12 de junio de 2026, eleva en varios cientos de miles el número de soldados respecto a la anterior ampliación ordenada por Putin en septiembre de 2022, cuando se movilizaron 300.000 reservistas. La medida refuerza la capacidad de combate rusa tanto en el frente ucraniano como en los flancos occidentales, donde Moscú percibe una amenaza directa por parte de la Alianza Atlántica.
El documento no especifica el calendario para alcanzar esta nueva dotación ni si implicará una movilización forzosa adicional. No obstante, fuentes del Ministerio de Defensa ruso señalaron que el objetivo es completar la ampliación antes de 2028 mediante el reclutamiento voluntario y la mejora de las condiciones contractuales.
La decisión se produce en un momento en que la guerra en Ucrania, que ya supera los tres años, no muestra signos de resolución y las negociaciones de paz se mantienen estancadas. El incremento de efectivos también se interpreta como una respuesta al crecimiento del gasto militar de los países bálticos y Polonia, miembros de la OTAN que han duplicado sus presupuestos de defensa desde 2022. El nuevo contingente sitúa a las fuerzas armadas rusas como las segundas más numerosas del mundo, solo por detrás de las de China, en un contexto de rearme global sin precedentes desde la Guerra Fría.




