El presidente ruso, Vladimir Putin, ha afirmado este jueves 4 de junio estar dispuesto a negociar la paz con Ucrania «sobre la base de lo acordado con Trump» durante su encuentro en Alaska. La declaración supone un giro en la postura del Kremlin, que hasta ahora condicionaba cualquier diálogo al reconocimiento de las anexiones territoriales.

Zelenski exige un alto el fuego total

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha remitido una carta abierta a Putin en la que propone un encuentro directo y un «alto el fuego total» como paso previo a cualquier negociación. En su misiva, Kiev advierte de que continuará combatiendo si Moscú no cede en sus exigencias militares.

Putin se mostró dispuesto a negociar la paz «sobre la base de lo acordado con Trump» en Alaska.

Las declaraciones del mandatario ruso se producen después de la reunión bilateral mantenida con el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha impulsado una mediación personal en el conflicto. Aunque no se han filtrado detalles concretos del contenido acordado, fuentes cercanas al Kremlin apuntan a que Washington habría ofrecido garantías de seguridad a Rusia a cambio de un alto el fuego verificable.

La posición de España, como aliado de Ucrania y miembro de la UE, sigue la línea de Bruselas, que exige que cualquier acuerdo respete la integridad territorial ucraniana. Fuentes diplomáticas españolas han reiterado que no se admitirán concesiones unilaterales.

De momento, ambas partes mantienen exigencias contrapuestas: mientras Putin condiciona la paz a lo pactado con Trump, Zelenski reclama un cese inmediato de las hostilidades como primer paso. La comunidad internacional observa con expectación el posible desenlace de la mediación estadounidense, que podría suponer un punto de inflexión en el conflicto tras más de dos años de guerra.