El presidente ruso, Vladímir Putin, aterrizó este martes en Pekín para una visita de Estado que consolida la alianza estratégica entre China y Rusia frente a Occidente. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, recibió al mandatario ruso en la pista del aeropuerto, en un gesto calificado de «cálido y solemne». El encuentro conmemora el 30.º aniversario de la Declaración Conjunta Chino-Rusa y se produce pocos días después de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a la capital china, lo que subraya el pulso geopolítico entre las potencias.
En paralelo, las fuerzas navales israelíes interceptaron en aguas internacionales, a unos 150 kilómetros de Gaza, la Flotilla Global Sumud, una expedición humanitaria que pretendía romper el bloqueo israelí sobre la Franja. La organización denunció que al menos cinco de sus seis embarcaciones recibieron disparos entre el lunes y el martes, y distribuyeron vídeos en los que se escuchan y observan supuestos tiros de soldados israelíes. El Gobierno israelí negó que el Ejército haya utilizado munición real, y afirmó que solo empleó «medios no letales», sin causar heridos.
Pekín y Moscú frente a Washington
La visita de Putin a Pekín busca escenificar la solidez del eje chino-ruso en un momento de máxima tensión con Estados Unidos y sus aliados europeos. La visita de Trump días antes ha sido interpretada por los analistas como un intento de Washington de equilibrar la influencia de Moscú, aunque el resultado inmediato ha sido un gesto de hospitalidad china hacia su aliado ruso. La declaración conjunta que se prevé firmar incluirá compromisos en materia de defensa, energía y tecnología, según fuentes diplomáticas.
El incidente en el Mediterráneo
Las seis embarcaciones de la flotilla ya han sido interceptadas y sus tripulantes, en su mayoría voluntarios internacionales, se encuentran bajo custodia israelí. Los activistas insisten en que se escucharon disparos de guerra, mientras las autoridades israelíes lo niegan y afirman que no hay heridos. España, que mantiene una posición crítica con la operación israelí en Gaza, ha pedido explicaciones a través de sus canales diplomáticos, según confirmaron fuentes del Ministerio de Exteriores. El incidente eleva la tensión en Oriente Medio, justo cuando la comunidad internacional busca reactivar las conversaciones de paz. La flotilla, organizada por la Global Sumud Coalition, había zarpado desde Chipre con ayuda humanitaria y médica, desafiando el bloqueo impuesto por Israel a la Franja desde 2007.




