El presidente ruso, Vladímir Putin, asistirá a la cumbre Rusia–ASEAN que se celebrará los próximos 17 y 18 de junio en la ciudad de Kazán, según confirmó este martes el ayudante del Kremlin, Yuri Ushakov. El encuentro reunirá a los líderes de los diez países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) con el mandatario ruso, en un foro que busca reforzar la cooperación política y económica en un contexto multipolar.
Un foro clave para la proyección rusa en Asia-Pacífico
La cumbre, que se enmarca en el diálogo Rusia-ASEAN iniciado hace tres décadas, subraya el interés de Moscú por profundizar sus lazos con el Sudeste Asiático en medio de las tensiones con Occidente. Según Ushakov, la agenda incluirá debates sobre seguridad regional, comercio, inversiones y la respuesta conjunta a desafíos transnacionales como el terrorismo y el cambio climático.
La elección de Kazán, capital de la república rusa de Tartaristán, no es casual: la ciudad ha sido escenario de múltiples eventos internacionales y simboliza la apertura de Rusia hacia Oriente. La cumbre se produce además en un momento en que la ASEAN busca equilibrar sus relaciones con las grandes potencias, en particular con China y Estados Unidos.
Rusia y la ASEAN comparten una visión común de un orden mundial basado en el derecho internacional y el respeto a la soberanía de los Estados, sin injerencias externas.
La participación de Putin en la cumbre se produce tras su reelección en marzo de 2024 y en un contexto de creciente aislamiento diplomático de Rusia por parte de Occidente. La ASEAN, por su parte, ha mantenido una posición cautelosa ante el conflicto en Ucrania, pero ha evitado sumarse a las sanciones occidentales, lo que abre una vía de cooperación que Moscú busca explotar.
Se espera que al término de la cumbre se adopte una declaración conjunta que refleje los compromisos adquiridos en áreas como la conectividad digital, la energía y la lucha contra pandemias.




