El presidente ruso, Vladímir Putin, ha asegurado este miércoles que Rusia continuará modernizando y desarrollando sus fuerzas nucleares estratégicas, en una declaración pública que refuerza su postura disuasoria frente a la OTAN y Estados Unidos. El anuncio, realizado desde Moscú, subraya la prioridad que el Kremlin concede a mantener la paridad estratégica en un contexto de creciente tensión geopolítica.

Putin no ofreció detalles concretos sobre los sistemas que serán actualizados ni el calendario previsto, pero la declaración se enmarca en la línea de los discursos previos en los que ha destacado la importancia del arsenal nuclear como garantía de seguridad nacional. «Rusia continuará modernizando y desarrollando sus fuerzas nucleares estratégicas», afirmó el mandatario, según recogen las agencias rusas.

El anuncio se produce en un momento en el que la Alianza Atlántica ha intensificado sus ejercicios militares en el flanco este y ha aprobado nuevos despliegues en países bálticos y Polonia. Moscú considera estas maniobras una amenaza a su seguridad y ha respondido con una serie de medidas militares, entre las que se incluye la modernización de su tríada nuclear (misiles terrestres, bombarderos estratégicos y submarinos nucleares).

Un pilar de la doctrina de defensa

Desde la invasión de Ucrania en 2022, Rusia ha incrementado la frecuencia de sus ejercicios con fuerzas de disuasión nuclear y ha puesto en servicio nuevos sistemas, como el misil hipersónico Avangard o el misil de crucero Burevestnik. La doctrina militar rusa contempla el uso de armas nucleares en caso de amenaza existencial para el Estado, y Putin ha reiterado en varias ocasiones que el arsenal nuclear es «el garante último de la soberanía rusa».

La declaración de este miércoles no incluye cambios en la doctrina ni amenazas directas, pero sí reafirma la continuidad de una política que Occidente considera uno de los principales desafíos para la estabilidad estratégica global. Expertos consultados por la prensa internacional señalan que la modernización rusa responde, en parte, a la percepción de que EE.UU. también está modernizando su propia tríada nuclear, en un proceso que ambas potencias mantienen desde el fin de la Guerra Fría.

El anuncio llega además en vísperas de la cumbre de la OTAN prevista para finales de mayo, donde se espera que los aliados acuerden nuevas medidas para reforzar la defensa colectiva. La postura rusa, según fuentes del Kremlin, seguirá siendo la de disuasión activa, sin renunciar a la modernización de sus capacidades nucleares como herramienta diplomática.