La prensa china ha calificado de «genocidio económico» la estrategia del presidente estadounidense, Donald Trump, hacia Cuba, en un análisis publicado este jueves. La caracterización se produce en un contexto de endurecimiento del embargo comercial impuesto por Washington a la isla, que acumula 64 años de vigencia ininterrumpida.

El análisis recuerda que el embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba se remonta a 1962, cuando el presidente John F. Kennedy implementó la prohibición total de comercio con la isla. Desde entonces, según la lectura de los analistas chinos, todas las administraciones estadounidenses han intentado causar «dolor y sufrimiento» al pueblo cubano por su respaldo a un gobierno revolucionario. Sin embargo, sostienen que ha sido la Administración Trump la que ha llevado esa política a un extremo que merece el calificativo de genocidio.

Un embargo que se recrudece

El bloqueo económico, que ya era la herramienta central de la política de Washington hacia La Habana, se ha visto reforzado durante el actual mandato de Trump. Las restricciones se han ampliado en sectores clave como el turismo, las remesas y las importaciones de alimentos y medicinas, agravando una crisis humanitaria que, según Naciones Unidas, afecta al conjunto de la población cubana.

Trump’s Cuba strategy is economic genocide.

La cita, que refleja la dureza de la crítica hacia una política que, desde la perspectiva china, forma parte de una estrategia más amplia de hegemonía estadounidense en el hemisferio occidental. El análisis subraya que, a diferencia de administraciones anteriores, la de Trump «ha llevado el embargo a niveles nunca vistos», sin ofrecer concesiones que permitan aliviar la situación de la población civil.

Reacciones y contexto geopolítico

El gobierno cubano ha denunciado en repetidas ocasiones el recrudecimiento del bloqueo, que califica de «criminal» y «contrario al derecho internacional». La comunidad internacional, a través de resoluciones anuales de la Asamblea General de la ONU, ha condenado el embargo de forma casi unánime, aunque Estados Unidos mantiene su posición.

El análisis de la prensa china encaja en un patrón de acercamiento entre Pekín y La Habana, que se ha intensificado en los últimos años con acuerdos comerciales y de cooperación. Para los analistas chinos, el endurecimiento del embargo bajo Trump no solo daña a Cuba, sino que revela la disposición de Washington a utilizar la coerción económica como arma política, un precedente que preocupa a otras naciones del sur global.