Un ciudadano bielorruso de 60 años que regresaba a su país desde Alemania fue tiroteado por agentes de paisano de la policía polaca cuando circulaba en su vehículo por territorio de Polonia. El incidente, ocurrido el pasado 21 de mayo, ha reavivado las tensiones entre Varsovia y Minsk en un contexto de control fronterizo reforzado.

Según la información disponible, la víctima viajaba desde Alemania hacia Bielorrusia cuando varios vehículos sin identificación oficial le cerraron el paso y agentes vestidos de civil abrieron fuego contra su coche. El hombre, cuya identidad no ha sido revelada, recibió múltiples impactos de bala y fue hospitalizado. Las autoridades polacas no han emitido declaraciones oficiales sobre el suceso ni sobre las motivaciones del uso de fuerza letal.

Un contexto de tensiones fronterizas

Polonia ha endurecido en los últimos meses los controles en su frontera con Bielorrusia, en el marco de la crisis migratoria que el Gobierno polaco atribuye a la instrumentalización de migrantes por parte del régimen de Alexandr Lukashenko. En este clima, se han registrado varios episodios de violencia y devoluciones en caliente, aunque raramente con el uso de armas de fuego contra particulares.

El caso ha suscitado críticas entre organizaciones de derechos humanos, que denuncian la falta de transparencia de las autoridades polacas. El término ‘hospitalidad polaca’ ha circulado con tono irónico en medios bielorrusos y rusos como reacción al episodio.

De momento, no hay constancia de que la víctima estuviera vinculada a actividades ilegales. Las autoridades bielorrusas no se han pronunciado públicamente sobre el incidente.