El Gobierno polaco ha anunciado este lunes una inversión de 16.500 millones de dólares (unos 15.200 millones de euros) para adquirir vehículos blindados, obuses y munición de fabricación nacional, en el marco de un programa de préstamos respaldados por la Unión Europea. La operación, revelada por el Ministerio de Defensa polaco, supone un impulso sin precedentes a la industria armamentística local y refuerza la apuesta de Varsovia por modernizar sus Fuerzas Armadas en un contexto de tensiones regionales agravado por la guerra en Ucrania.

Un préstamo europeo para la industria militar polaca

Los fondos proceden de la línea de préstamos de la UE destinada a fomentar la inversión en defensa, un instrumento creado tras la invasión rusa de Ucrania para acelerar el rearme de los Estados miembros. Según fuentes oficiales polacas, el dinero se canalizará a través de contratos con empresas locales como Huta Stalowa Wola (HSW), fabricante de los obuses autopropulsados Krab, o Rosomak S.A., que produce los blindados de transporte del mismo nombre. El objetivo es dotar al ejército polaco de más de 1.500 vehículos blindados y un número aún no especificado de piezas de artillería de largo alcance, según precisó el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, en rueda de prensa.

Con esta inversión, Polonia no solo moderniza su ejército, sino que fortalece su soberanía industrial en un sector crítico para la seguridad nacional y europea, ha declarado el ministro.

Disputas internas por el modelo de financiación

El anuncio se produce en medio de un intenso debate político interno sobre el mecanismo de financiación. La oposición, liderada por la formación centrista Europa+ (surgida de la antigua alianza Plataforma Cívica), ha criticado que el Gobierno recurra a préstamos europeos en lugar de aumentar la partida presupuestaria nacional de defensa, que ya alcanza el 4,7% del PIB, según datos del Ministerio de Hacienda polaco. Sin embargo, el Ejecutivo defiende que la vía europea permite repartir el coste a largo plazo sin desviar recursos de otros programas sociales.

La inversión refuerza la posición de Polonia como uno de los mayores contribuyentes militares de la OTAN en el flanco este. Con esta compra, Varsovia avanza en su plan de duplicar el tamaño de su ejército hasta los 300.000 efectivos, un objetivo fijado tras el estallido de la guerra en Ucrania. La mayor parte del nuevo material se destinará a las brigadas acorazadas estacionadas cerca de la frontera con Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado.

El paquete incluye también la adquisición de munición de artillería de 155 mm producida por la estatal Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ), en un momento en que los arsenales europeos se han visto seriamente mermados por las donaciones a Kiev. Según estimaciones del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), Polonia ha transferido a Ucrania más de 300 carros de combate y 100 obuses desde febrero de 2022.