El Parlamento polaco ha aprobado este martes, con 419 votos a favor y 19 en contra, una ley de seguridad infantil que otorga a las autoridades poderes excepcionalmente amplios para actuar contra contenidos en internet. La norma, impulsada por el gobierno polaco, ha unido a todas las fuerzas políticas mayoritarias, pero ha sido criticada por organizaciones de derechos digitales, que advierten de que podría utilizarse para silenciar la disidencia.
Una ley que va más allá de la protección de menores
Según el texto aprobado, la ley tipifica como delito la difusión de contenidos que puedan «poner en riesgo el bienestar físico o psicológico de un menor». La redacción, según los críticos, es lo suficientemente vaga como para que un vídeo de una protesta social pueda considerarse ilegal si las autoridades consideran que afecta a algún menor presente en la escena. La norma no exige daño efectivo, solo la mera posibilidad de causarlo.
La ley es lo suficientemente amplia para criminalizar un vídeo de protesta, según han denunciado activistas polacos durante el debate parlamentario.
La votación, que tuvo lugar el 16 de junio de 2026, ha sido vista como un hito de unidad política en un país profundamente polarizado. Tanto el gobernante partido Ley y Justicia (PiS) como la oposición liberal de la Plataforma Cívica respaldaron la medida. Sin embargo, los 19 votos en contra, procedentes de la izquierda y de formaciones minoritarias, han denunciado que la ley supone un ataque a la libertad de expresión y una puerta abierta a la censura gubernamental.
La ley entrará en vigor en los próximos meses, según fuentes parlamentarias. Colectivos de derechos digitales han anunciado que estudian recurrir la norma ante el Tribunal Constitucional polaco, aunque por el momento no se ha presentado recurso formal.




