Los precios mundiales del petróleo se han disparado este lunes tras el intercambio de ataques con misiles entre Israel e Irán, que ha elevado la tensión en Oriente Medio al nivel más alto en décadas. Las cotizaciones del crudo han llegado a subir casi un 5% en algunos momentos de la sesión, según datos de operaciones bursátiles, mientras que fuentes del mercado apuntan a incrementos de hasta dos dígitos en determinados contratos de futuros.

Un shock energético global

La escalada militar entre ambos países, que intercambiaron ataques con misiles durante el fin de semana, ha desatado el temor a una interrupción del suministro en una región que concentra alrededor del 30% de la producción mundial de crudo. El conflicto directo entre Israel e Irán, dos potencias militares de la zona, representa un escenario que hasta ahora los analistas consideraban improbable, según fuentes del mercado consultadas.

La posibilidad de que el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se vea afectado por las hostilidades ha disparado las primas de riesgo en los mercados energéticos, según han informado fuentes del sector.

El encarecimiento del crudo ha tenido un efecto inmediato en los carburantes. Los precios de la gasolina en Estados Unidos han aumentado, mientras que el gas natural en Europa también ha registrado subidas significativas, lo que anticipa un posible repunte inflacionista en las economías occidentales.

Reacciones de los grandes consumidores

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha anunciado que sigue de cerca la evolución del mercado y que está preparada para activar mecanismos de emergencia si la situación lo requiere. Por su parte, la OPEP+ ha convocado una reunión extraordinaria para evaluar el impacto de la crisis en la oferta global.

El Gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Energía, ha confirmado que está considerando liberar reservas estratégicas de crudo para contener la escalada de precios, aunque no ha precisado el volumen ni el calendario de una posible intervención.

Mientras tanto, los ministros de Energía de la Unión Europea se han reunido de urgencia para coordinar una respuesta ante la eventualidad de un corte prolongado del suministro iraní. Irán es el tercer mayor productor de la OPEP, con una capacidad de unos 3,8 millones de barriles diarios.