Las Fuerzas Armadas del Perú han puesto en marcha el Comando Unificado del Putumayo y Mariscal Castilla (CU-PUMA), una unidad militar creada para combatir a las estructuras criminales con tácticas paramilitares que operan en la Amazonía peruana. El comando, establecido mediante Decreto Supremo N° 139-2025 en diciembre de 2025, se encarga de «restablecer el orden interno en las Provincias de Putumayo y Mariscal Ramón Castilla mediante la neutralización del accionar de los Grupos Armados Hostiles (GAOR) y otras amenazas conexas», según informó el Ministerio de Defensa peruano.
La región del Putumayo, fronteriza con Colombia y Ecuador, es una zona de difícil acceso donde confluyen la minería ilegal, el narcotráfico y la tala ilícita. Grupos armados con estructura paramilitar han encontrado en esta vasta selva un refugio para sus actividades, desafiando la autoridad del Estado peruano. El CU-PUMA agrupa efectivos del Ejército, la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea, con el objetivo de coordinar operaciones conjuntas que permitan desarticular estas redes.
Un comando unificado para un reto complejo
El decreto de creación define al CU-PUMA como un comando operativo con capacidad de planificación y ejecución de operaciones militares. Su misión principal es neutralizar a los Grupos Armados Organizados (GAOR), término que el Gobierno peruano utiliza para designar a las organizaciones criminales que emplean tácticas similares a las de grupos insurgentes o paramilitares. La creación de este comando responde a la necesidad de centralizar el mando en una zona donde la presencia estatal ha sido históricamente débil.
El despliegue se produce en un contexto de creciente violencia en la Amazonía, donde los enfrentamientos entre bandas rivales y con las fuerzas de seguridad se han intensificado. Fuentes castrenses señalaron que el CU-PUMA ya ha iniciado patrullajes fluviales y aéreos en los ríos Putumayo y Amazonas, así como incursiones terrestres en los puntos críticos identificados por la inteligencia militar.
Coordinación con Colombia y Ecuador
Dada la naturaleza transfronteriza de las amenazas, el CU-PUMA mantiene canales de coordinación con las fuerzas armadas de Colombia y Ecuador. La triple frontera amazónica es un punto caliente para el tráfico de drogas, armas y minerales, y los grupos criminales aprovechan las diferencias de capacidad y jurisdicción entre los países para evadir la acción estatal. El comando peruano ha establecido un centro de inteligencia conjunto con sus homólogos colombianos para intercambiar información en tiempo real.
La implementación del CU-PUMA representa un hito en la estrategia de seguridad peruana, que busca pasar de operaciones puntuales a un control territorial sostenido. Aunque no se han divulgado datos numéricos sobre efectivos o resultados, el Ministerio de Defensa peruano asegura que el comando cuenta con los recursos logísticos y humanos necesarios para cumplir su mandato. La comunidad internacional, especialmente Estados Unidos y la Unión Europea, sigue de cerca el desarrollo de esta iniciativa, en tanto la Amazonía es considerada un ecosistema estratégico global.



