Perú definirá a su próximo presidente el próximo 7 de junio en un balotaje que enfrenta a la candidata de derecha Keiko Fujimori y al izquierdista Roberto Sánchez. A una semana de los comicios, ambos aspirantes afrontan un único debate este domingo 31 de mayo, en el que el Tribunal de Honor del país les ha instado a evitar descalificaciones y faltas de respeto, según informaron fuentes oficiales peruanas.

Las encuestas sitúan a Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, con una ventaja de hasta cuatro puntos porcentuales, aunque el número de indecisos sigue siendo amplio y podría decantar la balanza en los últimos días de campaña. El resultado definirá la orientación política del país andino, de unos 33 millones de habitantes, y puede tener implicaciones para el equilibrio regional latinoamericano, especialmente en el eje de la Alianza del Pacífico. Además, la decisión de las urnas podría afectar las relaciones bilaterales con España y la Unión Europea, aunque desde la Cancillería peruana se ha evitado especular sobre cambios drásticos en la política exterior.

El debate del domingo se perfila como el último cara a cara antes de la cita electoral, y ambos equipos de campaña han ajustado sus estrategias para captar al votante indeciso, que según los sondeos ronda el 15% del electorado. La jornada del 7 de junio se prevé clave no solo para el futuro de Perú, sino también para la estabilidad política en una región que ha visto un giro hacia posiciones más conservadoras en varios países.