Las Fuerzas Armadas ucranianas lanzaron este sábado un ataque masivo de drones contra Moscú y otras regiones rusas, en lo que las autoridades locales califican como la ofensiva aérea más grave contra la capital rusa en más de un año. Según informaron fuentes oficiales rusas, el bombardeo causó al menos cuatro víctimas mortales y daños significativos en infraestructuras civiles.

El ataque, ejecutado con una oleada de vehículos aéreos no tripulados de fabricación nacional, representa una escalada en la guerra de desgaste que Ucrania mantiene contra el territorio ruso. La operación busca presionar al Kremlin y afectar la moral de la población rusa, según analistas militares.

El mayor impacto en la capital desde 2025

La defensa antiaérea rusa interceptó parte de los drones, pero varios alcanzaron sus objetivos en el área metropolitana de Moscú y en otras regiones del oeste de Rusia. Las autoridades no precisaron el número total de aparatos lanzados ni los objetivos exactos, aunque fuentes del Ministerio de Defensa ruso confirmaron que se trata del ataque más severo contra Moscú desde principios de 2025.

La guerra de desgaste ucraniana busca presionar al Kremlin y afectar la moral rusa, según analistas militares.

El ataque se produce una semana después de que Rusia bombardeara intensamente Kiev y otras ciudades ucranianas con misiles de crucero y drones, en una espiral de ataques mutuos que no cesa. Ucrania lleva meses desarrollando y adquiriendo drones de largo alcance para contrarrestar la superioridad aérea rusa y llevar la guerra al corazón del territorio enemigo.

Hasta el momento, ni el gobierno ucraniano ni el Estado Mayor de sus Fuerzas Armadas han emitido declaraciones oficiales sobre el ataque. No obstante, fuentes del servicio de inteligencia militar ucraniano señalaron que la operación forma parte de una campaña sistemática contra objetivos logísticos y de mando rusos.